A veces es tanto el tiempo que sueñas, que lo real va perdiendo sentido e importancia.
Despertar ha dejado de ser un regalo de la vida, ahora parece que se ha convertido en el castigo por algún pecado que te obliga a vivirla.
Pero es todo culpa de tu sonrisa.
Y es que al menos en mis sueños tus ojos me miran....
-Andrea.

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