Me engañabas.
Me hacías sentir que te necesitaba.
Así era todos mis días.
Atragantandome con tu lastima.
Sufriendo en silencio tu repentina indiferencia.
Sonriendole a ese futuro lleno de ti que jamas llegaba.
Engañándome a mi misma con que algún día me amarías.
Y es que tu cara era tan linda, pero que pena que todo era mentira.
-Andrea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario