lunes, 7 de noviembre de 2011

Iluso!

Era un jueves gris, Llovía.
-Pídeme un remis, decía, en el lobby de un hotel barato.
Viene de rentar su piel un rato, con la algarabía del deber cumplido.
Acrobacias del placer fingido, un orgasmo de alquiler con ruido.
Pone boca en su carmín escaso, arañando el adoquín sus pasos.
-¿Quien tiene algo para la nariz?, pregunta.
-¿Podría ser de utilidad, mi pañuelo?, Disfrace de ingenuidad mi anzuelo.
-Algo para no dormir, Idiota!, si me das podrías pedir mi ropa, ¿Donde encuentro nieve para el desvelo, ahora?, Creo que 100 podría ajustar, ¿Te animas?, mi depa está al cruzar la esquina.
-Estoy solo como tú, fulana, te invito a estrenar la luz maña, no te quiero para desarreglar la cama.
 No es lo que haces con tu boca mi muñeca rota lo que solicito, te puedes dejar la ropa mi muñeca rota, no la necesito.
No es mujer la calentura, hurgar en tu cintura lo que ando buscando, es un poco de ternura para ver si cura lo que estoy pasando.
Dijo, 
-Sí, sin sonreír, -Camina.
-Dime si el sexo sin placer, te enciende.
-Solo si el cliente es mujer, ¿Entiendes?
Disimulando argumente, -Esta claro, no te creas que me parece raro, cada quien su gusto y su pasión, le dije.
-¿Te podría sujetar la mano?
-Dame 100 para empezar, y hablamos.
Los busque en mi pantalón, y nada, fui debajo del colchón y estaban. 
Se los di como quien compra un par de alas.

Miro el buro y sin sonreír...
-Momento, si es tu ex la del buro, no hay trato, con su mano señalo el retrato.
-¿La conoces?, pregunte confuso.
-Fue por mí quien te dejo, Iluso...

-Arjona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario