Nuestras risas están limitadas por el resto de los días.
Nuestros recuerdos, si bien nos va, sera intocables.
No tendremos con quien compartir ese llanto, ese dolor que deja un corazón destrozado.
Puede no quiera mirarte cuando pases a mi lado, y es que ya me estoy acostumbrando, se nos arrebato de las manos lo que estábamos juntando.
¡Ya se terminaron las charlas de vaqueros y astronautas!
Ya paso nuestro tiempo, ya somos desconocidos jugando a no aceptar que todo se a ido...
-Andrea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario